A continuación te dejamos el conmovedor testimonio de Danny , cuya madre es una superviviente del Cáncer de Mama y quien ha querido visibilizar esta lucha para crear conciencia.

Mi madre Viviana, a la edad de 35 años, un día en la ducha se encontró un poroto en la mama, le dolía, al ir al doctor, le fue mal diagnosticado su malestar y perdieron valiosos 6 meses de tratamiento. Un 29 octubre del 85 ( hace ya 29 años) fue operada, extirpándole su mama derecha por completo. (Mastectomía). Tengo recuerdos latentes de ese tiempo, los posteriores controles, las ida y venidas de las quimios y radioterapias, los efectos en su cuerpo y estado de ánimo. Su valentía y su lucha, fueron cruciales para salir adelante y estar hoy dando testimonio. Yo la homenajeo y la llevo de ejemplo con total admiración.

Por eso cada Octubre, ambas cumplimos años, y cada octubre cumplo con esta rutina que desde mis 32, he seguido con mayor precaución:

– Me pongo frente al espejo, me observo …
– Me toco y busco si bulto o masa en la mama y/o en axila.
– Miro si hay cambios en tamaño, forma de la mama de textura de la piel.
– Veo si hay cambios en el pezón (retracción) o salida de secreción por el mismo.

Es importante hacerte este exámen en casa, más aún cuando hay antecedentes familiares (el riesgo es mayor cuando la madre, hermana y/o hija ha presentado diagnóstico de cáncer de mama y/o cáncer de ovario. En este caso mi abuela materna también) .

Por eso tócate, cuídate y quiérete!  Gracias por tu fuerza mamá, eres una mujer fuerte.
Te Adoro,
Danny .

Mi Mamá , en su momento dejó su testimonio y ella cuenta cómo lo vivió:

Bueno creo que tengo que contarles que ella tenía 12 años y su hermano 8 y en menos de 15 días se encontró que se desaparecían de su lado su madre y su abuelita (mi mamá con CA de endometrio). En esos años cáncer era sinónimo de muerte sin alternativas, nada estaba cubierto por Fonasa, Era algo totalmente difícil de llevar.

Créanme que el chancacazo fue brutal, en todo sentido económico, emocional , porque verme mutilada no es fácil. Hay muchas secuelas. Y a eso súmale lo que significa vivir con una espada de Damócles sobre tu cabeza y la de tus hijos porque la genética no sabes cuándo se manifestará.

La parte dulce de todo este proceso fue que quedé embarazada finalizando la radiación y los médicos me autorizaron a seguir el embarazo y nació mi Cobaltito o Valeria que hoy ya es una profesional y pronto cumplirá 28 años. Bueno una cosa me queda clara. Dios sabe porqué hace las cosas. Danny se la jugó con la foto porque vivió demasiadas cosas conmigo. Gracias hija, y Gracias a la vida por darme tanto. Ahora con achaques más o achaques menos seguimos pataleando.

Gracias Danny por contar tu historia.

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