El té continúa posicionándose como una de las bebidas más consumidas a nivel mundial, combinando tradición, versatilidad y una creciente adaptación a los nuevos hábitos de consumo. Su presencia transversal en distintas culturas y mercados ha permitido que la categoría mantenga una demanda estable y una relevancia constante dentro de la industria global de bebidas no alcohólicas.
De acuerdo con el informe “Análisis del mercado mundial del té: proyecciones, tamaño, tendencias y perspectivas”, elaborado por IndexBox, durante 2024 el consumo mundial de té alcanzó cerca de 31 millones de toneladas, consolidándose como una categoría clave a nivel global. En términos de valor, el mercado superó los US$120 mil millones, impulsado por el desarrollo de segmentos premium, la expansión de los tés funcionales, las mezclas especializadas y las presentaciones listas para beber.

A nivel regional, Asia-Pacífico lidera ampliamente el consumo y la producción mundial de té, con China e India concentrando una parte significativa del mercado global. Según datos de este estudio, esta región representa el principal motor de la industria, tanto por volumen como por valor, apalancada en el fuerte arraigo cultural del té y en su capacidad de adaptación a nuevas tendencias de consumo.
Al respecto, Cristián Pastene, Tea Trainer de Dilmah, señala que “el crecimiento sostenido del té demuestra cómo la categoría evoluciona junto a consumidores que buscan bienestar, autenticidad y transparencia en el origen. Hoy existe un interés creciente por propuestas de un solo origen y procesos responsables, lo que redefine la forma en que se entiende esta bebida a nivel global”.

A este fenómeno se suma que el segmento de té listo para beber (RTD) es uno de los de mayor dinamismo y ya representa más de una cuarta parte del crecimiento del mercado en valor, impulsado por consumo fuera del hogar y nuevas ocasiones de consumo. Por otra parte, el consumo de tés premium y de origen muestra un crecimiento superior al promedio del mercado, asociado a una mayor disposición a pagar por calidad, trazabilidad y sostenibilidad.
Las perspectivas para los próximos años son positivas. De acuerdo con un reporte publicado por OpenPR y Maximize Market Research (MMR), la industria podría crecer a una tasa anual compuesta cercana al 6,6%, impulsada por el aumento del consumo en mercados emergentes y la expansión de categorías como tés fríos, concentrados y bebidas listas para beber. Asimismo, se espera que el volumen global continue aumentando, acercándose a los 37 millones de toneladas en el mediano plazo, consolidando al té como una categoría vigente, dinámica y con alta proyección internacional.