La literatura infantil, ya no es un tema secundario o complementario en las vidas de las familias. Hoy, la lectura desde la primera infancia es parte fundamental de la formación del niño o niña y está relacionada con el desarrollo del lenguaje como beneficio principal también como una gran herramienta para el desenvolvimiento del nuevo ser humano.

En ese contexto de gran importancia, encontramos el libro Monstruo, déjame hablar de Nicolás Gajardo, que toma el tema de los miedos de no ser como todos y de las dificultades que podemos encontrar en el colegio o en cualquier otro contexto.

Quisimos saber más sobre el autor de este libro y tenemos acá un poco más de su propia historia.

¿Cómo nace Nicolás el autor?

“Esto nace de una experiencia de mi vida, yo tartamudeo desde niño y durante años sentí que mi tartamudez era algo que tenía que esconder, controlar o disimular. Especialmente en mi infancia, en los años 90, muchas veces el foco estaba puesto en que no se notara tanto, en tratar de hablar “bien”, en vitar ciertas palabras o situaciones”.

“Ya en la Universidad, me di cuenta de que algo tenia que hacer, y ahí conocí a Maria Marta Gebara y Mariela Gihson, dos fonoaudiólogas argentinas que me cambiaron la vida, porque me ayudaron a entender que eso que yo miraba con miedo y rabia…podía empezar a mirarlo distinto”.

“Me ayudaron a entender que eto no era algo para odiarlo, sino para mirarlo con amor, con paciencia y con una perspectiva diferente.

Desde ese momento Nicolás comienza a crear una necesidad de apoyar a otros, de contar su experiencia. “Entonces este libro nace desde ahí, más que escribir un libro sobre la tartamudez, sino un cuento sobre el miedo, la vergüenza, la valentía y la posibilidad de reconciliarse con uno mismo”.

Cuando le preguntamos sobre el enfoque del libro, Nicolás es tajante: “El cuento no termina con que Lucas deje de tartamudear (y sí “solucionar el problema”), sino que Lucas comienza a hablar con menos miedo, habla lo que quiere, se siente acompañado y descubre que su forma de hablar también merece respeto”.

Cuando Nicolás es abordado sobre cómo trata con un tema tan importante para las familias de niños con tartamudez, señala que: “Yo creo que uno aborda temas sensibles con niños como lo es la tartamudez, el lenguaje desde el respeto, y con mucha delicadeza. Los niños entienden mucho más de lo que uno cree, pero necesitan que les hablemos desde un lugar seguro, no desde el miedo.

El tema es imporantísimo para ponerlo en la mesa y es hora de que la comunidad escolar y la preescolar, también se preocupen de ello, es por eso que nos hace tanto sentido el libro de Nicolás. Pero, qué se viene para el autor después de este inicio, Nicolás nos dice que “Me gustaría que este libro siga llegando a más niños y familias, seguir abordando el tema en diversos lugares y darle voz a este mensaje”.

Te invitamos a ser pate de este aporte, motivando a otros a conocer Monstruo, dejáme hablar.

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