Ya sea porque te compraste un color que no te queda, porque tienes muchos que ya están por vencer o porque simplemente te pueden salvar en otras situaciones, aquí te damos seis usos que le puedes dar al polvo compacto además de sellar tu maquillaje.

Hace unos días me compré un polvo compacto que resultó ser más claro que mi tono de piel, por lo que tuve que compararme otro, y no es primera vez que me pasa, hace uno meses compré uno más oscuro y tampoco lo pude usar. Comencé a cumular polvos que no me servían y decidí buscar qué hacer con ellos. Aquí algunas ideas para aprovechar ese maquillaje que aún no vence y que no usamos.

Para proteger bronceado: cuando te pongas bronceador en spray, especialmente en esta época en que hay menos sol y si te encanta estar con piel de verano, puedes espolvorear polvo compacto en las zonas en que más transpiras para evitar que se corra ese color dorado precioso.

Removedor de cabellos: Cuando te cortas el cabello y necesitas quitar rápido esos pelitos que quedan por tu cuerpo, puedes aplicar polvo compacto y se irán más fácil.

Para proteger tu piel de la depilación: Puedes aplicarlo antes de la ducha y será más fácil al pasar la rasuradora. Y si te depilas con cera, puedes aplicarlo sobre la piel para que la cera no irrite tu piel, ya que solo quitará el bello y tocará casi nada tu piel (y dolerá menos).

Como shampoo en seco: Este es mi utilidad favorita, especialmente si tienes un polvo que se asemeje a tu color de cabello, puedes poner un poco en las raíces para quitar lo grasoso y postergar el próximo lavado.

Anti-ampollas: Puedes espolvorear en tus pies y/o zapatos para absorber el sudor y evitar la fricción que provocan las molestas y dolorosas ampollas.

Como sombra o contorno: Si tienes por ahí un polvo tono más oscuro que tu piel, puedes usarlo no solo como sombra, sino también como bronceador, rubor o contorno. Y si tienes uno más claro que tu piel, puedes usarlo como iluminador bajo los ojos.

¿Cuál de estas nuevas utilidades es tu favorita?

Por @palirosada